martes, 13 de mayo de 2014

¡Achtung!

Ya en Alemania desde ayer a la tarde.

Reencontrarse con la familia tras tantos meses ha sido bonito y emocionante.
Llegué cansadísimo tras el viaje y tras recorrerme medio Leipzig y callejear con dos mochilas, el pedal de bombo y la funda de platos. En total, más de 30 kilos de los cuáles 20 (20.1 exactamente) los cargué solo con el brazo izquierdo para no fastidiar la recuperación de mi brazo derecho. ¡Tengo unas agujetas tremendas!

El día de ayer transcurrió con normalidad, planeando los ensayos y haciendo algunos arreglos para la sección de vientos.

Hoy he pasado la mañana y parte de la tarde trabajando para el disco en vivo que grabamos en Graz el año pasado, haciendo algunas correcciones, y por la tarde hemos ido al ensayo para una primera toma de contacto.

He pasado largo rato comprobando la batería, cada tornillo, palometa, fieltro etc para no encontrarme con sorpresas durante la gira, y hemos ido Apostoli y yo a una tienda para comprar un asiento y un soporte de plato. Al volver afiné cuidadosamente cada casco y conseguí sacarle un sonido poderoso y vivo a la batería. Una Sonor que me pone la banda para la gira. Dejé los últimos retoques (como engrasar cada tornillo) para mañana.

El ensayo ha salido bien. No he tenido ninguna duda de los temas, y hemos salido motivados de la primera toma de contacto. Mañana tenemos de 10 a 22 para ensayar y vamos a aprovecharlo a tope.

Mi brazo no me ha dado ningún problema y la rodilla me duele pero entre el hielo y el bálsamo de tigre blanco me calman todo el dolor.  Parece que el brazo estará bien en un par de semanas si lo sigo cuidando. La rodilla confío en que no empeore esta semana. El setlist que tocamos en la gira machaca bastante la rodilla que tengo tocada (que aún por encima es la del bombo), y mañana probaré a reajustar la dureza del pedal para ponerlo un poco más suave.

La semana pasada estuve barajando la opción de cambiar la batería de lado y probé a tocar un par de veces así en Coruña, pero todavía me cuesta acostumbrar mis piernas a tocar al revés. Me cuesta algún cambio pero las canciones las toco todas de corrido. Eso es algo que me tranquilizó mucho, ya que en un momento dado, si tengo unas horas para ensayar yo solo un par de días seguidos, puedo darle la vuelta a toda la batería y mi rodilla descansaría más. De momento, y para no tener que pasar un par de días de mucho curro con la batera, voy a confiar en que la rodilla mejore poco a poco.










Mañana más. La lucha sigue.

Kaze.




1 comentario:

  1. tengo que regalarte un carrito... !!!! así vas a estropear el otro brazo bruto!

    ResponderEliminar

Comenta si te apetece!