Amanecimos temprano, pues quedaba un trayecto de más de 6 horas de furgo para Weiden, Bavaria, en Alemania.
El viaje fue cansado, (por el calor sobretodo), pero divertido, con el entretenimiento a cargo de "jardín de bobos". -Me permito hacer un pequeño inciso para desviarme momentáneamente del viaje.-
Desde que llegué a Venecia para unirme a la banda, no hubo descanso entre bromas y vaciles. La primera cosa que aprendí recién llegado (ni 20 minutos llevaba fuera del avión) fue el término "jardín de bobos", que, para que lo entendáis, era un derivado del "kindergarten", es decir, jardín de infantes ó niños. Una guardería de toda la vida, vamos...
Con este término se describía a todos los integrantes del furgón del Capitán Tifus. Perfectamente.
Imaginaos la furgoneta llegando a cualquier área de servicio, para repostar (o cargar nafta como dicen ellos, los argentinos). Tras acabar el repostaje y la sesión de baños, falta algún integrante. Uno se ha ido a dar un paseo, otro a mear poráhi, otro decidió no bajarse y se quedó durmiendo... Pues así fue mi llegada al grupo. Faltan el griego y el alemán. Estamos todos esperando en el aeropuerto, hasta que aparecen (habían ido a ver cómo eran las inmediaciones) y Emiliano me presenta oficialmente al Jardín de Bobos (Si, con mayúsculas. Considero que ha adquirido una importancia digna como para escribirlo así. Ya iréis leyendo por qué)
Llegamos muertos de calor a Weiden y estacionamos Alfa 6 al borde de un camino de tierra, justo enfrente de unas escaleras de madera que subían al recinto del concierto, al aire libre.
Nos recibieron Paul (que organizó toda la velada), el otro Paul, y Bianca, que eran amigos de la banda. Eran alemanes y polacos (no a la vez. Ni según qué situación tampoco. Quiero decir que de ellos tres, dos eran alemanes, y otro, polaco) y hablaban un español muy bueno. Todos habían estado en sudamérica aprendiendo.
Antes de descargar las cosas, echamos una ojeada por los alrededores y, rodeando el alto donde se iba a celebrar el concierto había un lago con un puente de madera que lo cruzaba por encima hacia el otro lado, y a las orillas del lago, hierba, y en la orilla donde nosotros estábamos, un parque chiquitito con varios columpios.
El concierto fue en un sitio muy recogido y acogedor. Había que subir las escaleras de madera arriba mencionadas, que daban a una plaza de hierba y tierra rodeada de árboles y diversa vegetación. Montaron un escenario de tarimas (calculo que de 8x4), con dos barras con 4 focos par cada una, y dos halógenos colgando de la barra delantera a modo de frontal, operados por una mesa marca "nontefixes" y de sonido pusieron una iLive de Allen&Heat, y un sistema de PA que no conocía (aunque sonaba muy bien) y cuya marca no figuraba en ninguna parte. Lo que más me sorprendió fue que para la sección de vientos y violín, pusieron 3 monitores que iban sujetos al pie de micro, colocados a la altura de la cintura. Tampoco supe qué marca eran. Cabían en una mochila pequeña y llevaban conector speakon de 4 tanto de entrada como de link y tenían un cono de 8 pulgadas, si mi memoria no falla. Sonaban muy bien, nítidos y con potencia como para sonar por encima de una batera. Aluciné durante la prueba de sonido. Jamás había visto eso.
Durante la prueba de sonido empezaron a subir un montón de peques que se sentaron en unos bancos de madera que había al final de la placita, mirando atentos y callados. Yo fui a pedir de beber, y como no tenían agua sin gas, (o no me entendían...) pedí un refresco de cola. Un refresco de cola y naranja, bastante empalagoso tanto de sabor como de olor, pero que se dejaba beber.
Tras la prueba de sonido cenamos en los banquitos donde estaba la chavalada sentada, y cuando fue la hora comenzó el show. Estrenamos el "Great Galician Show", ya casi al final del bolo, en honor al "Great Greek Show" que hacían con Apostoli en el bajo y en la voz, cantando dos temas en griego.
¿Qué os pensáis que iba a hacer yo?
En efecto: Ruiditos. Y la cucaracha.
Siempre causa sensación, y me encanta que algo que nació de broma y haciendo el ñu por casa cuando tenía 12 ó 13 años, pueda acompañarme en los escenarios hoy en día.
Tras el concierto, estuvimos un rato hablando con la gente de allí, que se me acercaban alucinados con la cucaracha, llegando una chica a preguntarme si yo tenía cerebro. Que sonaba muy bien, muy hueco. Me hizo mucha gracia que me lo preguntara, ya que suelo decir eso cuando me preguntan que cómo hago para que suene así, je je je.
Al acabar de recoger todo, Bianca y Paul nos acompañaron al hotel (precioso, estética avejentada, en madera y con moqueta en el suelo, barandillas doradas, cuadros en las paredes..) y todos se quedaron a dormir menos Lukas y yo, que decidimos salir a dar un garbeo por Weiden acompañados por Paul y Bianca. Hicimos una parada en un kebab, que era lo único abierto a esas horas, ¡y os puedo prometer que jamás me había comido un kebab tan grande! De sabor bastante bueno. Quizá picante de más. Me pringué (como cualquier buen comedor de kebabs), y aprendí a pedir servilletas en alemán. De allí nos fuimos a tomar algo a un pub, y mientras nos acercábamos, íbamos dejando atrás calles adoquinadas, muy bonitas. Edificios muy vistosos de piedra, y un ambiente cálido no solo por la temperatura, sino también por la iluminación de la ciudad, y cómo estaba construída. Me encantó. Espero pasar de nuevo, y tener tiempo para verla con calma.
En el bar estuvimos conversando con chicas del lugar (¡siempre quise escribir esto! , -y más siendo cierto- je je) y tras un ratito dentro del local, acompañé a los chicos a que fumaran algo fuera. Cuando Paul y Bianca se fueron, entré en el garito, me senté en la mesa con Lukas y tres mujeres, y empezaron a pasar cosas. La primera, que parece ser que yo obstruía el paso del camarero cuando tenía que salir de la barra hacia la mesa. Me percaté cuando lo ví portando cosas en la bandeja, y andando en el sitio, sin moverse mientras me miraba con cara de poker. Gracias a mis grandes dotes de interpretación, lo entendí, y aparté mi silla y le dejé pasar, no sin dejar de mirar a Lukas en plan "¿estaba haciendo lo que yo creo que estaba haciendo?"... Lo siguiente, y hablando de gastronomía, fue explicarle a Lukas (y a las alemanas) que "Jamón boludo" no era una comida. Lukas afirmaba sin parpadear que los argentinos se lo habían dicho. Tendríais que verme explicándole en inglés a unos alemanes que en España hay jamón cocido y jamón serrano, pero que jamón boludo no existía. Le decía "Lukas tío, te han vacilado. O te llamarían boludo a tí, y no al jamón, pero te juro que no existe".
El colofón a la noche fue cuando nos propusieron ir a bailar a un "pub de mierda". Así. Hala. Y quien nos lo dijo ni siquiera añadió un "notgonnahurtya", que en inglés sería algo así como un equivalente a mi consabido "notevadoler".
Una de las chicas nos describió el sitio como "un pub de mierda". Voy por que no quiero dejar a mi amiga sola, decía. Y mientras, su amiga tonteando con dos tíos a la vez, que curiosamente iban a bailar con ella. Yo no conseguí entender el "mi amiga se queda sola", y para mí fueron demasiadas señales juntas de que debíamos irnos a dormir. Por suerte Lukas coincidió conmigo.
Recordad: si estáis con 3 chicas tomando algo, y de repente las palabras "bailar", "pub de mierda" y "no quiero dejar a mi amiga sola" (aún cuando esta amiga está con dos amigos) aparecen, debéis pasar a otra cosa. Nos fuimos dando un paseo, mientras yo le explicaba a Lukas (por segunda vez en la noche) que "Jamón boludo" no era ningúna comida. Que, o bien le habían gastado una broma los argentinos (aunque ellos digan que no a día de hoy), o le habían dicho "jamón, boludo", separado por coma. En cualquier caso, fue bastante divertido.
Amanecí como 4 horas después de haberme acostado, despertado por unos tíos que a las 8 de la mañana se sentaron en su terraza a beber cerveza y a poner hits de los 90 de grupos como Eiffel 65, e incluso de Aqua. Cuando me supe el cuarto tema de pé a pá decidí levantarme, pegarme un duchazo y bajar a mi primer "Früstuck" (desayuno en Alemán).
Allí nos reunimos los 9, haciendo jaleo y bromeando; ya que a los que no hablábamos alemán, "früshtuck" nos parecía una palabra super divertida, y no parabamos de pronunciarla y hacer el indio con ella desde hacía varios días, y para los que sí lo hablaban, confesaron que era gracioso escucharlo sin venir a cuento. Sobre todo por que nuestra pronunciación (cito textualmente) "es muy light". "Es que yo desayuno sin grasa" les contestaba, ja ja.
Pongamos que se sientan a vuestro lado 9 idiotas hablando como zombies gritando "desayunoooo" mal pronunciado. Cuando veíamos los vídeos o veíamos a los demás haciéndolo nos daba la risa.
Tras el banquete, (a saber: 5 tipos de queso, de lechuga, de pan, zumos, café, mousse, ensaladas hechas, embutido, cereales de distintos tipos, ...) Apostoli quedaba en Weiden, a esperar que lo recogieran para irse a su casa (creo que en Hamburgo), y nosotros marcharíamos para Viena, donde nos encontraríamos con Albert, bajista catalán que cubriría la baja de Apostoli. Tras sacarnos unas fotos, berrear un rato y cantar "Lukas y Apostoli" (uno de los hits de Alfa 6), instamos al griego para que nos regalara unas "gay words", algo bonito sobre toda la gira y nosotros antes de marcharse. Arrancamos la furgo y pusimos rumbo a Viena y por el camino paramos a recoger a Agnes (por aquello de que la furgo no fuera vacía -con solo 8 bobos dentro-) y nos fuimos acercando peligrosamente a Viena.
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